Resumen IA de la semana: El simulacro ya tiene público
En los simulacros de incendio hay una coreografía preciosa: alguien con chaleco fluorescente, una sirena demasiado amable, empleados bajando por la...
En los simulacros de incendio hay una coreografía preciosa: alguien con chaleco fluorescente, una sirena demasiado amable, empleados bajando por la...
El simulacro ya tiene público |
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| En los simulacros de incendio hay una coreografía preciosa: alguien con chaleco fluorescente, una sirena demasiado amable, empleados bajando por las escaleras con el café en la mano y una sensación general de “esto no cuenta”. Todo el mundo sabe que no arde nada. Todo el mundo sabe que, si algo sale mal, alguien dirá: tranquilos, era una prueba. | ||
| El problema empieza cuando descubres que el simulacro se ha hecho con el edificio lleno, las puertas conectadas al sistema real, los ascensores funcionando y un becario —humano o no— probando si puede abrir la sala de servidores “por curiosidad metodológica”. | ||
| Ese ha sido el hilo invisible de estos días: la IA ha dejado de ensayarse en maquetas. Ya está tocando sistemas, cuentas, presupuestos, redes eléctricas, código, salud, empleo y mercados financieros. Y cuando una tecnología pasa del escenario al edificio, la pregunta interesante deja de ser “¿qué sabe hacer?” para convertirse en otra bastante menos glamurosa: ¿qué rompe cuando intenta hacerlo? | ||
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