El salario ya se negocia con algoritmos que miden vulnerabilidad
Mientras Google intenta meter la IA en flujos cotidianos y Anthropic la encierra por miedo a su potencia, el sector se mueve entre utilidad inmedia...
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Mientras los modelos se vuelven más potentes, el verdadero cuello de botella aparece en otro sitio: quién controla el acceso, quién paga la infraes...
Mientras Google intenta abaratar la creación de vídeo y Utah entrega una parte de la receta médica a un chatbot, otra pelea crece en paralelo: quié...
Hay semanas en las que el sector tecnológico parece una feria de promesas. Y luego están esas otras en las que, de repente, alguien apaga las luces...
Google presentó Gemma 4, su nueva familia de modelos abiertos orientada a razonamiento avanzado y flujos con agentes. El lanzamiento importa porque refuerza la alternativa open source frente a APIs cerradas en un momento de fuerte presión por coste y soberanía.
OpenAI cerró una ronda de 122.000 millones de dólares que eleva su valoración a 852.000 millones. El dinero refuerza su capacidad de cómputo, pero también agranda el debate sobre si sus ingresos pueden sostener semejante escala de inversión.
Google puso Veo 3.1 Lite en vista previa de pago a través de la Gemini API y en Google AI Studio. La clave no es solo el modelo, sino el precio: generar vídeo con IA empieza a acercarse a casos de uso comerciales donde antes el coste lo bloqueaba.
Google Cloud lanzó servidores MCP gestionados para conectar agentes de IA con servicios como Maps, BigQuery, GKE y Cloud Run. El movimiento importa porque intenta llevar los agentes desde la demo local a entornos corporativos con seguridad, trazabilidad y escalado real.